El derecho de los consumidores de consumir alimentos y bebidas en buen estado

Mediante Resolución N° 0021-2017/SPC-INDECOPI la Sala Especializada en Protección al Consumidor del Tribunal del INDECOPI, sancionó a una empresa de bebidas por haber infringido el artículo 18, 19 y 30 del Código de Protección y Defensa del Consumidor al haberse acreditado que elaboró un bidón con agua mineral de una marca reconocido que tenía partículas extrañas de color negro en su interior, y que el mencionado producto no era apto para el consumo humano. Asimismo, se le sanciono por haber infringido el artículo 24° de la Ley 29571, Código de Protección y Defensa del Consumidor, al haberse acreditado que la empresa no brindó respuesta al reclamo presentado por el denunciante.

Según la Sala, el artículo 18° del Código define a la idoneidad de los productos y servicios como la correspondencia entre lo que un consumidor espera y lo que efectivamente recibe, en función a lo que se le hubiera ofrecido, la publicidad e información transmitida, entre otros factores, atendiendo a las circunstancias del caso. La idoneidad es evaluada en función a la propia naturaleza del producto o servicio y a su aptitud para satisfacer la finalidad para la cual ha sido puesto en el mercado. A su vez, el artículo 19° del Código indica que el proveedor responde por la idoneidad y calidad de los productos y servicios ofrecidos.

En concordancia con lo anterior, la Sala agrega que, el artículo 30° del Código reconoce el derecho de los consumidores a consumir alimentos inocuos, señalando, además, que los proveedores son responsables de la inocuidad de los alimentos que ofrecen en el mercado, de conformidad con la legislación sanitaria.

Asimismo, la Sala señala que la puesta a disposición de los consumidores de alimentos envasados involucra una cadena de proveedores (fabricantes, distribuidores y comerciantes minoristas) con distintos niveles de responsabilidad frente al consumidor sobre la aptitud, información y condiciones de comercialización de los productos ofertados. Ello exige de parte de la autoridad de consumo identificar, en cada caso, qué proveedores están involucrados en las infracciones investigadas para garantizar una efectiva tutela de los derechos del consumidor respetando siempre el debido procedimiento y el derecho de los proveedores a exponer sus argumentos de defensa y ofrecer las pruebas necesarias para tales efectos.

Así tenemos que en lo que respecta a la empresa de bebidas, la Sala refiere que el Informe N° 483- 2015/FISC/DHAZ/DIGESA del 24 de noviembre de 2015, emitido por DIGESA, el cual señala que el bidón de 7 litros con agua mineral, objeto del presente procedimiento, había sido elaborado por la empresa denunciada y adquirido por el denunciante en un conocido supermercado. Tal informe también indicaba que dicho producto tenía cuerpos extraños en su interior y no era apto para el consumo humano.

Además, obra en el expediente administrativo el “Acta de Verificación de Estado Físico de Prueba” del 27 de enero de 2016, elaborada por personal de la Secretaría Técnica de la Comisión de Protección al Consumidor. En dicha acta se dejó constancia que el bidón de 7 litros con agua mineral que el  denunciante adquirió, se encontraba cerrado y tenía partículas de color negro en su interior.

Asimismo, obra en el expediente el Dictamen Pericial Bio-Bromatológico Forense del 16 de marzo de 2016 y el Dictamen Pericial de Examen Físico del 19 de marzo de 2016, los cuales fueron elaborados por la DIREICAJ luego de efectuar la verificación del sellado de la tapa del producto adquirido por el denunciante, así como el análisis microbiológico de dicho producto. Concluyen que la muestra examinada (envase de agua mineral) presenta tapas y precinto de seguridad sellados y que no es apto para el consumo humano.

Finalmente, refiere la Sala, debe tenerse presente que el artículo 7° del Decreto Legislativo 1062, Ley de Inocuidad de los Alimentos, señala que un alimento será considerado inocuo cuando: (a) no sea nocivo para la salud; (b) sea calificado como apto para el consumo humano por la autoridad sanitaria competente; y, (c) No cause daño al consumidor cuando se prepare y/o consuma de acuerdo con el uso a que se destina.

Contrario sensu, teniendo en cuenta que la DIGESA y la DIREICAJ concluyeron, luego de someter al producto objeto del presente procedimiento a un análisis físico-químico, macroscópico, así como microbiológico, que dicho producto no era apto para el consumo humano, este Colegiado estimo que el bidón con agua mineral, adquirido por el denunciante, no era inocuo. En consecuencia, la empresa denunciada habría infringido los artículos 18, 19 y 30 del Código de Protección y Defensa del Consumidor.

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